"Cuando Leo Burnett abrió las puertas de su agencia, Estados Unicos estaba en la gran depresión. Como un acto de hospitalidad en un mundo hambriento, Leo puso un tazón con manzanas en la recepción, lo cual hizo que la gente se preguntara cuanto pasaría para que Leo comenzara a vender manzanas en la calle. Esto no suceció. Hoy en día, después de siete décadas, se honra a Leo con más que un tazón de manzanas en cada oficina alrededor del mundo. Se le honra siendo respetuosos y colaborativos. También desde entonces a cada persona que entra en alguna de sus oficinas se le obsequia una manzana".

Fuente: www.leoburnett.com

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